No son los despertadores oxidados
los que molestan a mi insomnio,
ni los cerrojos de la puerta
los que eructan en mis sueños.
Quizá sea la zalamería de
viejos decrépitos lo que aborrezco.
los labios arrugados…
los guiños cuasimodos …
(debe ser eso)
La cafeína no me hace levitar,
el cigarrillo no adormece mis líneas,
ni la diagonal de mi
ombligo hundido.
No es el sol cambiando de
color,
no es el viento arañando
mis manos
después de tocarme los senos.
Tal vez sean las costillas de
los deletéreos escritores,
o el mentón pelado de
“cucufatos”
que escriben problemas
con moscas en vez de comas.
(no…pero hay algo más)
Ojalá… no existiesen las
salchichas enlatadas,
ni “pin pon” hecho de cartón y
escribiéndose en el cuerpo
para después, lavarse la carita
con agua y jabón barato
Creo que es ese muñeco en calzoncillos,
él de los cuentos de hadas con tangas..
ese, el que se afeita desnudo…
Ah, no!...-me caigo de la cama-…
sólo es una mosca en mi nariz.

hola tantas lunas...descarada, bastante descarado rellenar con moscas una hoja de papel jjj que queri (voceo) que te diga genial otra vez
adios pasa por mi blog cuando tropieses con el...jjjj