La anfetamina me ondula
Y con el viento me despeino

-¿quien dijo que la “H”es muda?-

es la hora del diazepam
una gota en el iris perverso
un pestañeo,
un nuevo cuento pasado
que huele a hierbabuena desnuda

escribo con las nalgas
..bien plantadas,
miro al costado
desviando mi lengua enferma
y grito…
(ojala caiga un meteorito)

Termino en convulsiones febriles…
(un eco más )
y saltaré sobre muslos barbudos
con epidermis castas…

-¿quien dijo que la H es muda?-