Suenan los latidos parpadeando,
el amor esta caminando sin regazo,
se quitó la falda y
esta sonrojado

el amor se esta privatizando,
y esta “calato”,
sus suspiros se congelan,
se enamoran del invierno,
y el invierno del frío ateo

los ventrículos ya no susurran,
bailan y sangran,
se arrojan bajo las llantas
de minutos diminutos,
y de minúsculas caricias
con pectorales mojados

el andrógino amor pasó cojeando,
sonrió muy sin sabor,
aunque estaba bastante careado,
miré su bocaza torcida,
y no lo besé,
se ofendió
y me escribió un mensaje rojo
diciendo: ¡te odio!